20 de mayo de 2007

NOVELAS DE A DURO


Desde finales de los años 40 hasta bien entrados los 60 fueron muchos los escritores que se dejaron la piel con novelas quincenales -incluso semanales- para Bruguera y otras editoriales. Concretamente en Bruguera, en esos primeros años se concentró una buena dosis de talento y muchos profesionales (abogados, médicos, arquitectos, ...) que no podían trabajar por su pasado republicano, encontraron en la escritura de estas novelas una forma de ganarse la vida. También hubo numerosos casos de cargos culturales del bando perdedor, represaliados por el franquismo, que escribieron a destajo novelitas de a duro. Unos autores vendían más que otros, los lectores tenían sus favoritos, claro, pero todos por igual sufrieron las duras e injustas condiciones editoriales. Hoy día nadie les recuerda, aunque sus novelas siguen vendiéndose en España y Latinoamérica por millones a manos de Ediciones B. Todo es material reeditado, nada nuevo, incluso utilizan las mismas portadas. Novelas que se venden solas, sin publicidad, un negocio redondo forjado a cuenta del sudor de docenas de escritores cuyo pago es el olvido más absoluto.

Mi abuelo fue uno de esos escritores.

MANUEL ARSIS SOLBES escribía novelas del oeste que firmaba con el seudónimo M. DE SILVA. En cuanto lo tenga listo, Sonámbulos, colgaré un blog reivindicando la memoria literaria de mi abuelo y resarcirme así de la indignación que sentí al buscar por google datos sobre él y sólo hallar un par de librerías que aún tenían unas pocas novelas suyas (las cuales pedí de inmediato, claro). Indignado porque otros compañeros de su generación, también escritores de novelas de género, sí permanecen en la memoria colectiva y disponen como mínimo de una web explicando quienes fueron y qué escribieron -es el caso de Marcial Lafuente Estefanía, Silver Kane (Francisco Gómez Ledesma), José Mallorquí Figuerolas (creador de “El Coyote”) y tantos otros. Sería absurdo e inútil discutir el posible o no talento literario de mi abuelo y sus coetáneos. Sin que suene a excusa, en aquella época no había libertad creativa ni tiempo para elaborar una buena novela. Existían unas premisas muy rígidas: las novelas debían ser interesantes desde la primera línea, el bueno tenía que ser de una pieza, siempre debía ganar, y bajo ningún concepto se podía vulnerar cualquier principio moral. Si reclamo un poco de atención hacia estos escritores es porque considero que quien dedicó años de su vida a entretener a miles y miles de lectores (en una época sin televisión ni demasiados medios de comunicación, en una España gris y franquista, donde el cine de los sábados y las novelas “de a duro” eran las mejores herramientas para combatir el mal humor y el aburrimiento) merece al menos un metro cuadrado virtual en el último rincón de Internet. Lo explicaba muy bien el antes mencionado Ledesma durante una entrevista: "En todos aquellos escritores de galera hubo algo de admirable, todos tuvieron que vivir vidas de papel para que sus lectores pudieran soportar la vida de la calle".
La publicidad en las propias novelas y especialmente los índices de “otras obras del autor” me ha permitido catalogar hasta 35 novelas diferentes escritas por mi abuelo. El principal objetivo del blog, además de dar a conocer la figura literaria de mi abuelo, es averiguar si escribió más obras y, a ser posible, conseguir al menos un ejemplar. Agradeceré de todo corazón cualquier dato que podáis proporcionarme. También estoy muy interesado en comprar cualquier novela suya a cualquier precio (razonable), no importa el estado en el que se encuentren. Es muy importante para mí. Gracias a todos por adelantado.

12 comentarios:

sergisonic dijo...

No sabes la ilusión que me haría encontrar en casa de mis abuelos, entre los vídeos, cassettes, cuadros, libros, y cualquier cachivache que le resultara útil y atractivo, alguna de sus novelas del oeste. Y que alguna de ellas fuera del Sr. M. de Silva.

A mi abuelo tengo la suerte de recordarlo de muchas maneras: aventuras y desventuras en su(s) coche(s), en sus años mozos en las viñas en Francia, pintando cuadros, jugando a petanca, de conserje en el liceo francés, disfrutando de UNA opera en el Liceo, grabando los chistes de Marianico el corto o de MIguel Gila directamente de la Televisión al radiocassete, con sonido ambiente, es decir, se escuchaban sus risas... Y por cierto, qué risa tan contagiosa.

Y también lo recuerdo leyendo "sus novelas": Estefanía o el Coyote estaban, porque las recuerdo perfectamente. Pero había tantas, tantas, que...
Me haría mucha ilusión encontrarlas, por eso he quedado con mi amigo Indiana y con mi abuela, a ver si echamos un vistazo y aún queda un poquito más que nuestros fantásticos recuerdos.

Un abrazo, amigo

sergi

Raule dijo...

Cuánta envidia me das amigo, yo no guardo ningún recuerdo de Manuel Arsis, mi abuelo por parte materna. Entre otras cosas, porque murió casi una década antes de nacer yo. Tampoco tengo apenas recuerdos-bis (así llamo a los recuerdos que otras personas conservan e intentan transferirte), así que sólo me quedan sus novelas, que no es poco.
Un abrazo sónico y ojalá tengáis mucha suerte en vuestra búsqueda.

Carles de Miguel dijo...

Hola Raul,
Espero que el corto sobre texto de tu abuelo le haga justicia.Lo digo por el cambio de mentalidades lógico a uno y otro lado del charco.
Y sobre esas novelas de a duro, en una ocasión acompañé hace ya más de 20 años (buf) a un colega de trabajo bastante más mayor, pues yo era imberbe, aunque berbe.
Llevaba un manuscrito a las antiguas oficinas de Forum, sello que luego fue de Planeta.Entramos en una habitación oscura de luz amarilla donde un tipo mayor con gafas leia junto a una pila de manuscritos.Era el seleccionador de las editables.José garcia, el colega que era guionista, le dejó el pliego y recogió una novelita suya editada, de tema oeste.Pero la curiosidad era el nombre: firmaba Tom Morris, no sé si te suena.
Con el tiempo recuerdo la escena un poco a lo de La Sombra del Viento, pues aquella habitación parecia la oficina del tiempo pretérito, mientras que al salir a la calle, lucia el sol y la gente joven andaba las calles.
Me lo has hecho recordar.Hace años que José Garcia abandonó el mundo.Vivia por San Andrés, en Fabra y Puig.
Bonne nuit, sonnambule.

Raule dijo...

Lo siento, Carles, no me suena Tom Morris. Espero que puedas ofrecerme más datos sobre tu amigo.
Ah! El corto rodado en México no era sobre un texto de mi abuelo, sino la adaptación libre de "323 Recuerdos", una de las historias cortas que Roger y yo publicamos primero en "Cabos Sueltos" y luego se reeditó en "Vidas a contraluz".
Cuídate, Maestro!

orionlesc dijo...

Muy bonito tu gesto.
Hablamos pronto!Te gustaría quedar mañana en viena?ya dirás...la pag evoluciona adecuadamente..no queda mucho...si quedamos podemos marcar un poco el story de la 6 y hablar de nuestras cosas,jeje...

Monster of Rock.

AnnaRaven dijo...

En realidad sólo quería saludar. He encontrado este blog a través de un comentario en el de Sergio y pensé... ¿será Raule, -Raule-?
Hace algunos años, cuando empeza a garabatear guiones, un amigo mío y yo pensamos en presentarnos a un concurso. El límite de páginas eran ocho y yo creía que en ocho páginas no podías contar nada, absolutamente nada. No hay espacio para una historia.
Entonces él me dejó Los amores muertos y Cabos Sueltos. Y me tuve que comer mis palabras.
Vale que me deprimí un poquillo pero las cosas buenas, además de recordarte que tienes mucho que aprender, inspiran.
Y eso. Que hola.

Daykoku dijo...

Ummm, te digo algo. Tengo un par de tíos de Granada que sólo vienen a Barcelona cada seis meses para ir al mercado de San Antonio a intercambiar y comprar este tipo de novelas. Tenerlo no sé si lo tendrán, pero fijo que el nombre les tiene que sonar y pueden conocer algún título que ayude en su búsqueda. Te mantendré informado.

Raule dijo...

Oriol:
El lunes nos vemos y le damos caña a la página 6 de Egara. Se las enseñaré al editor de Dargaud acompañadas de un babero, jejeje.

Anna:
Hola -aunque ya te conocía de tus blogs y de los mails de la A.A.C.E. Oye, olvidaste nombrar a ese (buen) amigo que te enseñó nuestros cómics. Me alegra que te gustaran y espero que sigas paseándote por aquí de vez en cuando. Besos.

Sergio:
Dudo que a tus tíos les suene el nombre de mi abuelo. Piensa que han pasado 50 años de la publicación de sus novelas. Pero ojalá suene la campana, me harías el tío más dichoso del planeta!

Anónimo dijo...

la verdad es que me parece que mi abuelo más admirado tampoco aparece en el buscador, y eso que su vida es una superaventura, sobre todo por ser republicano, pero que más dá, para eso estamos los nietos, no?, para recordarlos.

y siento tanto como tú no haberos visto, pero será, en barna, vigo o en cualquier lugar


aún estoy aterrizando, meu rei :)

bessos a pares.


emma

Francisco Arsis dijo...

¡Hola! Soy Francisco Arsis, un primo tuyo que se alegra enormemente de haber encontrado este blog con un post dedicado a M. de Silva. Él era tío-abuelo mío, y aunque tampoco le conocí en persona (yo tengo 40 años), supe de él a través de mi familia.
Era yo un chavalín cuando ya leía novelitas de vaqueros (así comenzó mi pasión por la lectura), y a menudo pienso si alguna vez no pasó por mis manos una de sus obras, alcanzando a leerle. Guardo muchas novelas de vaqueros, incluso llegué a coleccionarlas, buscando autores diferentes (sin limitarme a Estefanía), pero desgraciadamente no poseo ninguna de mi tío-abuelo, y puedes creerme cuando digo que tengo los mismos deseos que tú de hacerme con algún ejemplar.
Pero lo que más profundamente lamento es no haberle dedicado un post como tú a través de mi blog, el cual tengo un poco abandonado, pero en verdad me gustaría que me dieses permiso para colgar tu propio post (obviamente anotando la fuente), en mi página.
En la actualidad yo también escribo, y puedo asegurarte que estuve tentado de hacer alguna novela del oeste en más de una ocasión, pero nunca pude pasar de una decena de páginas.
Lo único que puedo decirte es que su sangre corre también por mis venas, y no imaginas lo mucho que me hubiese gustado conocerle en persona.
En fin Raule, puedes estar seguro de que te ayudaré a encontrar sus novelas, y desde ahora mismo dedicaré especial atención a ese menester.
Te dejo la dirección de mi blog y de mi página web, aunque es muy posible que ya las conozcas.
Un abrazo muy fuerte
Francisco Arsis
http://blogs.ya.com/asolasconmicuaderno

http://franciscoarsis.galeon.com

Anónimo dijo...

Hola - soy Emilio Arsis Abad, sobrino por parte de padre de Manuel Arsis Solbes. Tengo ahora 79 años y recuerdo que ya estaba con él en Badalona mientras que escribía. Tío Manolo, buscando sus guiones, de menudo me preguntaba mi opinión sobre que hacer con los caracteres. Solíamos escribir en el barrio de la Salud donde vivían entonces. Recuerdo un titulo "El Maligno Dudley". Apunto que para mis esfuerzos me pagaba Ptas 2,50 por guión. Encantado de añadir un poco a la historia de mi tio y en consecuencia a los otros escritores de su época.

Raule dijo...

Sr. Emilio,

Si fuera usted tan amable de darme su mail podría escribirle y charlar largo y tendido sobre mi abuelo.

Un cordial saludo.